Rutas de puente

Cuando llega un puente y podemos juntar dos o tres días completos, además del día de ida y el de vuelta, aprovechamos para hacer rutas circulares que permitan conocer bien una zona sin prisas y sin tener que cargar cada día con todas las cosas. Son viajes pensados para disfrutar del camino: carreteras tranquilas, buenos tramos de curvas y paradas en sitios que realmente valen la pena.

Normalmente buscamos un punto base donde dejamos el equipaje y desde ahí hacemos las rutas circulares. Esto nos permite rodar ligeros, evitar complicaciones y centrarnos en lo importante: disfrutar del asfalto, del paisaje y de cada parada que hacemos. Y si el clima te la juega, que te pille en un lugar con posibilidades.