Día 2. La Alpujarra de Este a Oeste (238 km)

Ruta por la Alpujarra almeriense y granadina: de Laujar a Lanjarón pasando por pueblos de altura y lugares mágicos

La Alpujarra tiene algo especial cuando la recorres en moto: carreteras estrechas pero fluidas, pueblos que aparecen de repente entre barrancos y una mezcla constante de montaña, historia y lugares con carácter propio. Esta ruta encadena varios de los puntos más interesantes de la zona, combinando tramos de curvas, miradores y paradas que realmente valen la pena.

Enlace a la ruta en Wikiloc

Laujar de Andarax, capital de la Alpujarra almeriense, marca el inicio de la Alpujarra. Desde aquí, la carretera gana altura rápido y se mete de lleno en la zona más montañosa.

La subida a Trévelez, conocido por ser uno de los pueblos más altos de España, es entretenida, con curvas constantes y vistas amplias del valle. Es una buena parada para estirar las piernas y probar su magnífico jamón .

La ruta continúa hacia Capileira, uno de los pueblos más representativos de la Alpujarra granadina y, probablemente, el que ofrece las mejores vistas de la zona.
La carretera es estrecha pero agradable, y el paisaje se abre hacia el barranco del Poqueira. Aquí sí merece la pena aparcar un momento y asomarse al mirador principal. La panorámica es de las que justifican el desvío.

Después de Capileira, toca uno de los tramos más característicos de la jornada. Toma el desvío hacia Soportújar, un pueblo pequeño pero con mucho carácter, conocido por su ambiente “mágico” y su estética diferente.

Paradas recomendadas:

  • Mirador de Soportújar, con buenas vistas hacia el valle.
  • Cueva del Ojo de la Bruja, un rincón curioso y fotogénico.

Desde ahí, el descenso hacia Pampaneira es espectacular. Notarás que Pampaneira es uno de los pueblos más visitados de la zona: tiendas artesanales, calles estrechas y un ambiente muy vivo.

El último punto de la ruta es Lanjarón, conocido por su balneario y por la llamada ruta de los pilares del agua, un recorrido urbano que enlaza fuentes, pilares tradicionales y rincones con bastante encanto. La llegada a Lanjarón supone un cambio de ritmo: el paisaje se abre, la carretera se suaviza y el ambiente es más urbano.